De noche en las Cataratas de Iguazú
No se pierda este paseo a una de las grandes maravillas de la naturaleza en el mundo....
En la provincia de Corrientes un gigantesco humedal sorprende con su maravillosa fauna en libertad.
Corrientes –en el noreste de Argentina– está prácticamente rodeada por los ríos Uruguay y Paraná, y además cortada al medio por la gran masa de agua de los Esteros del Iberá. De alguna manera, está aislada en un contorno de ríos y al mismo tiempo anegada en su interior. Y este aislamiento quizás explique por qué Corrientes tiene una identidad tan propia que la convierte casi en un “país” aparte dentro de la vasta Argentina.
Los correntinos tienen su propia religiosidad católica marcada por un santoral bastante pagano –se venera a San La Muerte y al Gauchito Gil–; tienen un idioma –el guaraní– que es minoritario, pero con una musicalidad que perdura en la entonación del castellano; y en muchos de sus habitantes se perfila la fisonomía algo diluida de los aborígenes guaraníes. Y para internarse a fondo en sus entrañas existen los Esteros del Iberá, un gran humedal pantanoso de apenas dos metros de profundidad que es 65 veces más grande que la ciudad de Buenos Aires. Son 1,3 millones de hectáreas anegadas –con fragmentos de tierra firme–, que conforman una reserva natural poblada por millones de animales y ubicada sobre el sistema “acuífero guaraní”, una de las mayores reservas subterráneas de agua potable del mundo. Los esteros se visitan desde su límite centro-sur, usando como base los confortables lodges del pueblito de Colonia Pellegrini, que tienen a metros de sus habitaciones los amarres de las lanchas con que se recorre la zona.
Zarpamos a toda velocidad en la mañana para ingresar en un espejo de agua que parecía el mar abierto, pero en apenas 15 minutos el horizonte se cerró en una zona de estrechos canales donde vive la fauna de los esteros. Y al aminorar la marcha el encuentro con los animales fue inmediato. Junto a la costa se asoleaba un aletargado yacaré o caimán americano, con sus fauces abiertas. El guía apagó los motores y se puso de pie para impulsar la embarcación con una pértiga hasta la costa, casi rozando con la proa la cabeza del reptil, que parecía petrificado como a la espera de que algún ingenuo le acariciara la cola. Cinco metros más atrás, una ruidosa zambullida atrajo nuestra atención y vimos salir de un pastizal a una pareja de yacarés que comenzó a deslizarse a ras del agua, ondulando la cola como las serpientes.
De inmediato apareció una mamá carpincho amamantando a cinco crías. El carpincho–también conocido como capibara–es el roedor más grande del mundo. Alcanza los 80 kilos de peso, porque se pasa la vida dedicado a roer y roer los pastos con sus dos incisivos. Toda su atención la centran en comer y demuestran una indiferencia total ante el curioso homo sapiens, cuya cercanía a un metro no les merece siquiera una mirada de desagrado.
La presencia de unas 350 especies de aves es la más ruidosa y visible de los esteros. Los enormes chajaes se posan en actitud vigilante sobre la rama más alta de un arbolito seco, siempre en pareja. Entre los camalotales andan el hocó colorado y el gallito de río, este último siempre a los saltos y picoteando insectos con su pico desproporcionadamente largo.
Mientras conversábamos a la deriva, una niña del grupo gritó “¡Mamá, mamá, un ciervo!”. Sin darnos cuenta, estábamos pasando muy cerca del perfil color canela de una cierva de los pantanos, que pastaba distraída sobre un embalsado, que es un fragmento de tierra con vegetación que flota en los esteros. Los embalsados son un entretejido vegetal originado de una acumulación de camalotes sobre los cuales el viento deposita grandes cantidades de polvo. Suelen formarse pegados a la costa y sobre su superficie crecen toda clase de pastizales e incluso árboles pequeños como el ceibo y el laurel. Cuando se supo descubierta, la cierva levantó la mirada y las orejas con preocupación –ella también hace observación de fauna–, permaneciendo largo rato con la vista en nosotros. Una vez que le tomamos la última foto, ingresó en el agua y nadó con la cabeza afuera hasta la costa. Según el guía, la cierva habría estado pastando sin siquiera darse cuenta de que el suelo se había desprendido de la costa.
Vistos desde la lancha los embalsados parecen una costa que se mueve suavemente, arriba y abajo. Las tormentas desprenden fragmentos enormes conformando islas flotantes que, al impulso del viento y la corriente, luego encallan y se unen a la costa otra vez. Toda clase de fauna hace pie en los embalsados, en especial las garzas, numerosas aves y una esquiva especie de mapache llamada aguará popé u osito lavador, por la forma en que mueve las manitos al escarbar el barro de los humedales buscando comida.
Cuando desembarcamos para caminar sobre un embalsado el guía lo aclaró de entrada: “no tengan miedo, no se van a hundir”. Pero al poner los pies en tierra reinaba en todos cierta desconfianza. Ante cada paso el suelo burbujeaba y se hundía como un colchón vegetal. Y la sensación era como pisar un suelo consistente pero esponjoso, que no era tierra firme pero lo parecía. En verdad, es tierra que flota.
Luego de una siesta en la posada, salimos a navegar por segunda vez en el día hasta el lugar donde proliferan los yacarés. En cierto momento estos reptiles ya eran decenas de ejemplares uno al lado del otro sobre la costa, como a la expectativa de un festín. Algunos medían hasta dos metros y medio y lanzaban soplidos terroríficos que helaban la sangre. Otros permanecían sumergidos como asesinos al acecho y se los descubría a un metro de la lancha, con sus ojos traicioneros sobresaliendo apenas en la superficie del agua.
Vuelos LAN: A Puerto Iguazú todos los días desde Buenos Aires. A Buenos Aires todos los días desde Lima, Miami y Santiago, Chile. Cinco veces a la semana desde São Paulo y una vez por semana desde Punta Cana.
Dónde dormir
Irupé Lodge: con acceso directo a la laguna, el lodge está elevado sobre la tierra con pilotes de madera para tener una mejor vista del espejo de agua. Las habitaciones tienen un confortable estilo rústico y hay un restaurante al aire libre para degustar platos regionales los días de calor.
www.irupelodge.com.ar
Ypa Sapukai: tiene capacidad para 15 huéspedes en habitaciones dobles, triples y cuádruples, y un living muy agradable con un hogar a leña y grandes ventanales. En un parque forestado con flora autóctona hay una piscina y también una torre de madera para ver desde la costa el sinfín de aves que sobrevuelan la laguna al atardecer.
www.ypasapukai.com.ar
Hostería Ñanderetá: construida en dos plantas revestidas con troncos, dispone de piscina, videoteca, juegos para niños, hogar a leña, bicicletas y canoas.
www.nandereta.com
Posada Aguapé: con la arquitectura de una típica estancia correntina, tiene una gran piscina rodeada por un parque y 12 habitaciones en suite con vista a la laguna. Desde un deck flotante en la laguna se puede ver el atardecer y las aves regresando a sus dormideros.
www.iberaesteros.com.ar
Posada de la Laguna: ubicada en medio de un jardín con piscina, tiene hamacas paraguayas para descansar y buena gastronomía.
www.posadadelalaguna.com
Rincón del Socorro: fue una antigua estancia ganadera de 12 mil hectáreas en el corazón de los esteros, ahora adaptada al turismo y a planes de reintroducción de especies en extinción como el oso hormiguero y el ciervo de los pantanos. Está aislada de todo –se llega en avioneta o en camioneta 4×4–, a 30 kilómetros de Colonia Pellegrini. Tiene seis habitaciones con baño privado y tres cabañas.
www.rincondelsocorro.com
Cómo llegar
Los Esteros del Iberá están 820 kilómetros al norte de Buenos Aires. Dos días completos es el mínimo para hacer las excursiones. La forma ideal de llegar es en avión desde Buenos Aires hasta la ciudad de Puerto Iguazú, provincia de Misiones. Se puede como alternativa visitar primero las Cataratas del Iguazú y luego alquilar un vehículo o contratar un servicio de transporte privado en camioneta 4×4 para el tramo por tierra hasta Colonia Pellegrini (US$290). Los días de lluvia el segmento final del camino de tierra se complica con un vehículo común. Lo conveniente para regresar a Buenos Aires es volver a la provincia de Misiones.
Más información
www.corrientes.gov.ar/turismo/
Estos hoteles nacen en un paisaje impresionante para ser...
Una renovada escena hotelera en Nueva York invita a...
La ciudad estadounidense es una pequeña joya histórica, llena de restaurantes, tiendas y parques...
Pasear por la provincia de Imbabura, al noroeste de la capital ecuatoriana, es un buen panorama...
En la provincia de Corrientes un gigantesco humedal sorprende con su maravillosa fauna en libertad....
¡A la cancha! Disfrute de este partido con una combinación que alucina....
Entre Atacama y el océano Pacífico los tesoros arqueológicos seducen, los surfistas persiguen...
Datos, historia, consejos para disfrutar entre el 11 de junio y el 11 de julio del próximo año el...
Rodeada por dos océanos, nevados, bosques y selvas, Colombia cuenta con una variada oferta de...
En pleno Desierto de Atacama, Chile, ahora es posible explorar la naturaleza pura, sin turistas...
Estos hoteles nacen en un paisaje impresionante para ser trampolín de primera clase hasta lugares...
Todavía reinan Rihanna, Katy Perry y Nicki Minaj, pero ya asoman las candidatas de relevo y otras...
Visionario, inmejorable arquitecto de su imagen, aventajado de la autopromoción, Bowie se atrevió...
Colaboró con Chavela Vargas y Mercedes Sosa; musicalizó la versión en Broadway de Como Agua para...
Billeteras, es hora de entrar a la lista de objetos en desuso. Otro triunfo más de la tecnología...
En este océano que es la web, ¿cómo no ahogarnos con tanta información, falsas noticias y...
No sucederá mañana, pasa hoy. La increíble impresora 3D ya está en el mercado para cambiar el...
Una curadora mexicana y una diseñadora boliviana muestran cómo la moda latinoamericana ha...
Fue descubierta en un aeropuerto y bastó una portada para que todos los ojos voltearan a verla. De...
Porque ya prácticamente el clóset de medio mundo se jacta de tenerlos....