El genio de la ira

Basquiat

Con exposiciones que este año lo han llevado del AGO en Toronto al Guggenheim en Bilbao, este talento de la gráfica y el verso callejero es hoy, a más de 25 años de su muerte, el mismo chico radiante.

Texto: José Francisco Hurtado @jfhurtado
       

Jean Michel Basquiat

FOTO: Getty images

 

“¡Papá, la hice!”. Orgulloso, y después de pasar más de dos años alejado de su padre, un eufórico Jean Michel Basquiat, vestido de traje negro y corbata, reaparece para compartir su éxito en familia. Acompañado de una pandilla de trasnochados amigos y arriba de una limusina, Jean Michel venía de celebrar tras la exposición New York/New Wave en Queens, que un día de febrero de 1981 comenzaba –de muchas maneras– la carrera de este prolífico artista en la Gran Manzana. El joven creció en Brooklyn en un hogar de clase media, compartiendo el gusto por los héroes del baseball y el boxeo con su padre contador, e inspirándose en la sensibilidad de su madre, que lo llevaba habitualmente a museos como el MoMA y el Metropolitan Museum of Art. Esas imágenes, entre lo popular, lo urbano y lo selecto, fueron las que poblaron su imaginación en los primeros años.

 

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FOTO: ©Estate of Jean-Michel Basquiat. Licensed by Artestar, New York

 

Jean Michel Basquiat, mezcla de sangre haitiana y portorriqueña, soñaba con ser una estrella. Gerard, su padre, rememora a un hijo quinceañero, vendiendo dibujos a turistas en el piso de una cancha de básquetbol. En ese momento ofrecía sus piezas, tamaño postal, por un par de billetes. A más de 25 años de su muerte, los remates en Christie’s han encumbrado el precio de sus pinturas sobre los 48 millones de dólares.

 

El mercado del arte

Una de las obras conjuntas de Basquiat & Warhol, Ailing Ali in Fight of Life, 1984. Arriba, Jean Michel Basquiat, Self-Portrait, 1984.

Una de las obras conjuntas de Basquiat & Warhol, Ailing Ali in Fight of Life, 1984.

FOTO: ©Estate of Jean-Michel Basquiat. Licensed by Artestar, New York

 

Durante el proceso que significó consolidarse en la intensa escena cultural de Manhattan de principios de los años 80, con clubes, galerías exclusivas, drogas y fiestas donde buscaban luz figuras como Debbie Harry, David Byrne, Keith Haring y Madonna (quien fue su novia por un tiempo), Basquiat pintaba y rayaba a una escala ciudadana: puertas, material de desechos, paredes, ¡de todo! Jean Michel vivía el día a día engullendo comida chatarra y siempre en búsqueda de una guarida para pasar la noche, fuese en casas de amigos o conocidos.

En 1982 Basquiat hizo su primera exhibición propia, sin otros artistas. También es el año en el que los críticos consideran que Jean Michel produjo la mayor cantidad de trabajos relevantes –durante un período de 18 meses–, llenos de motivos bíblicos y anatómicos, imaginería de guerreros, luchadores, reyes, leyendas y parásitos, apuntando a temas universales y profundos.

 

  • Basquiat’s works sell for as much as US$48 million but also adorn t-shirts meant for mass consumption.

FOTOS: ©Estate of Jean-Michel Basquiat. Licensed by Artestar, New York

 

Con el mercado del arte, la mirada de los medios y los nuevos coleccionistas, el ansia de emociones y reconocimiento se fue volviendo una olla de presión para Basquiat, que ya para el año 85 acumulaba exposiciones en Zurich, Edimburgo y Los Ángeles, y una portada de la influyente New York Times Magazine. Andy Warhol, con quien formó una extraña sociedad simbiótica, celebró ese triunfo llevando un montón de revistas a la casa de Gerard Basquiat, el mismo domingo en que el artículo se publicó. Para este joven, de 24 años por aquel entonces, su luz propia entre los astros sería un breve destello que se apagó en 1988 debido a una sobredosis, cuando tenía solo 27 años.

 

El poeta y la corona

Exhibition Andy Warhol and Jean Michel Basquiat in New York poster 19 octobre 1985 boxing gloves pop art graphics

FOTO: Getty images
La obra de Basquiat le da un espacio fundamental al texto y los símbolos. Al escribir, superponer y pintar encima, deja una marca de edición y va construyendo bloques de contenido. Sus inicios en el grafiti bajo la etiqueta SAMO (que comprime el slogan “Same Old Shit”) y las marcas de copyright en sus pinturas, son parte integral de su estilo gráfico, y su sello de autor para etiquetar sus escritos como artista lírico. Basquiat. The Unknown Notebooks, es la exposición que celebra a Jean Michel en su lenguaje verbal. Esta muestra, realizada en abril de 2015 en Brooklyn, tiene su reflejo en un libro lanzado este año por la editorial Rizzoli. Con el mismo nombre de la exposición, sintetiza las declamaciones de Basquiat sobre lo que le había tocado vivir desde pequeño, y lo que veía en el espíritu de esos años de salvaje especulación económica, industrialización de la moda y cultura de consumo, período en el que decidió ser artista.

Warhol y Basquiat crearon una serie de obras conjuntas donde mezclaban el imaginario pop y el neoexpresionismo respectivos.

 

Ahora es el Momento / Now’s the Time es la muestra que salió del Art Gallery of Ontario (AGO) en Toronto y que hasta noviembre de 2015 visita el museo Guggenheim de Bilbao. La exposición relaciona las obras de Basquiat conectándolo en ejes temáticos con figuras de su entorno, como sus compañeros del grafiti, el transporte en la ciudad de Nueva York, Picasso, Leonardo da Vinci y el mismo Andy Warhol. Aunque en Toronto la muestra se aventuró al poner loops de audio de Martin Luther King, la crítica no fue muy afortunada con esta adición de la curatoría. En Bilbao, la alocución de Now’s The Time se limita al saxofón bebop de Charlie Parker: otra víctima joven de una carrera explosiva, a quien Basquiat marca con su corona, en Charles The First. Como dice el verso del cuadro: “Most Young Kings / Get Thier Head Cut Off”. “La mayoría de los Reyes Jóvenes / Consiguen que les corten su cabeza”. in

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