Comiendo con Orlando

Liderado por un influjo de menús creados por chefs y originales restaurantes de comida local, la ciudad de las montañas rusas y el Mickey Mouse deja el hot dog a un lado para experimentar una cocina casera, pero elegante.

Texto: Mitchell Nover @mmtakemiami  |  fotos: Mark Tomaras
       

  No es ningún secreto que una de las mejores maneras de experimentar la cultura de una ciudad es a través de su gastronomía. En Orlando, sin embargo, lo primero que se viene a la cabeza son parques temáticos como Walt Disney World, Universal Studios y Sea World. Pero gracias al crecimiento anual de la población no turista en Orlando (ha visto un aumento de casi 30 por ciento en la última década), se ha establecido una cultura local fuera de los parques de entretenimiento. Con una comunidad diversa, llega una gran demanda por opciones diferentes y la ciudad voluntariamente ha asumido la misión.

Giro de raíz

15181_MCO_0047   El movimiento norteamericano de los gastropubs despegó a comienzos de los 90 en California, pero todavía pega fuerte en Orlando y más aún en el área de Winter Park. Este suburbio ubicado al norte de Orange County, Florida, está a poco más de 40 kilómetros del área principal de atracciones, pero a mundos de distancia en términos de oferta culinaria. Sus heroicos habitantes están liderando la batalla junto con el rey y la reina no oficiales de Winter Park, James y Julie Petrakis. Su filosofía de servir comida casera de gran calidad en un ambiente sencillo y acogedor, ha hecho a sus restaurantes –ya tienen tres– extremadamente populares. “Se trata de tomar cosas con que la gente está a gusto y darles un giro más refinado y algo que ellos probablemente no podrían hacer en su casa”, dice el chef James. Su primer local, The Ravenous Pig, abrió en 2007 y no parece ir en bajada. Como uno de los primeros restaurantes en Florida en impulsar a los campesinos, pescadores y proveedores locales, su menú es famoso por sus tablas de charcutería curadas en casa, pescados y mariscos frescos, como mero; camarón del Golfo y cobia, platos con carne como chuletas de cerdo y bistec con papás fritas y un Pub Burger. También postres especiales como tibios buñuelos rociados con azúcar y canela (también conocidos como pig tails, colas de cerdo) y una tabla de dulces.  

  El segundo restaurante de los Petrakis, Cask & Larder, abrió en 2012 y toma el menú de gastropub de su hermano mayor con un brillo sureño extra. Doblemente nominado al James Beard Award, este lugar presenta versiones de lujo de comida inspirada en el sur de Estados Unidos como huevos rellenos con caviar de trucha, un Low Country Boil –plato típico del sur– que consiste en mejillas de mero, camarón rosado de Key West, almejas, cangrejo azul, choros y salchicha ahumada, y Nashville Hot Chicken (pollo frito picante) con salsa BBQ blanca de Alabama (hecha con mayonesa en vez de ketchup), pan de maíz y ensalada de melón. Sin embargo, lo que realmente hace a Cask & Larder único es el hecho de que fermentan su propia cerveza artesanal, in situ, con nueve variedades para escoger.  

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Katherine Blake, dueña y chef de The Rusty Spoon.

Para completar la familia está Swine & Sons Provisions, que abrió en abril pasado y también adapta el concepto de gastropub para convertirlo en una mezcla de almacén de barrio y supermercado. Ahora, para los que buscan una opción de gastropub más cerca de Orlando en sí, pueden probar The Rusty Spoon en el centro, otro nominado al premio James Beard. El menú de la chef y dueña, Katherine Blake, es mejor definido como comida americana local con raíces europeas. Piense en él como “comida de bar” de Florida: pierna de cordero asada a fuego lento, tomates verdes fritos, pequeños sándwiches, calamares y pulpo al carbón.

Comida elegante, ambiente casual

  • Carnes frescas en el mercado de Swine & Sons.

  Hoy en día, todos queremos ser gourmet, pero sin la estirada y pretenciosa naturaleza comúnmente asociada a la comida de lujo. Afortunadamente, Orlando tiene justo eso, y entrega experiencias de comida gourmet única e innovadora, en ambientes casuales y relajados. Un perfecto ejemplo de esto es Artisan’s Table. Ubicado en el corazón del centro de Orlando, este ecléctico restorán con inspiración internacional, es a la vez acogedor y delicioso. El restaurant puede saciar apetitos aventureros (desayuno japonés con huevos, arroz glutinoso, cebollín, tocino, salsa dulce picante y togarashi) como también aquellos que buscan algo más familiar (BBQ de pierna de cordero al chipotle con maíz ahumado y papas con queso de cabra batido y brócoli asado). Si pasó demasiado tiempo en los parques, vaya al cercano East End Market en el Audubon Park Garden District, donde destacan Txokos Basque Kitchen y Kappo.  

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Txokos es el primer y único restorán vasco en Orlando, con el chef Henry Salgado tras las ollas y dos veces nominado al James Beard Award en la región. ¿Comienza a ver una tendencia? Bien, dado sus orígenes en la cultura vasca, Txokos no es el típico restorán español de tapas. Aquí encontrará una selección de pintxos que van desde el cítrico pulpo a la parrilla con papas y cebolla caramelizada al risotto de erizos coronado con arvejas dulces y queso manchego maduro. Y luego está Kappo, un restorán japonés estilo Omakase que sirve sushi y sashimi fresco. Por si no sabe, Omakase significa “a gusto del chef”: todo lo que tiene que hacer es sentarse, confiar en el chef y disfrutar el viaje. ¿Ha visto el documental Jiro Dreams of Sushi? Queda advertido, Kappo no acepta reservas y tiene solo siete asientos, pero si llega temprano (abre a las 11 am) puede que esté ad portas de la comida japonesa de su vida.

Por la puerta de atrás

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¿A quién no le gusta un buen cóctel antes (o después) de una comida? En Orlando definitivamente les gusta y hay todo un espectro creciente de speakeasies o bares clandestinos. Pharmacy, ubicado el la “línea de restaurantes” de Orlando –una sección de Sand Lake Road que alberga más de dos docenas de restaurantes y bares– es, contradictoriamente, el bar clandestino más conocido de la ciudad. Otra opción de bar clandestino es Hanson’s Shoe Repair, ubicado dentro de una antigua zapatería en el centro. Para entrar tendrá que llamar y seguir instrucciones que terminarán con una clave enviada por mensaje de texto y usted disfrutando de otro trago artesanal en una fresca terraza en el techo. Entonces, la próxima vez que vaya a Orlando, no le decimos que se salte los parques del todo, pero cuando llegue la hora de comer, hágale un favor a sus papilas gustativas y coma como un local. in

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