Guadalajara

Palabra de rey

Fueron años de chilangos presumiendo del D.F. como la ciudad donde todo estaba pasando. Pero el panorama ha cambiado, y en ese delicioso caldo de sorpresas que es Guadalajara, muchos quieren meter la cuchara.

texto: Diana Amador | FOTOS: Gabriel Rodríguez
       

SELECCION-IN-LAN-(15)
 
Es 1963 y la película Fun in Acapulco, la número 13 en la carrera cinematográfica de Presley, llega a los cines, y con ello, anota un punto en la legendaria batalla entre chilangos y tapatíos. Acompañado por mariachis y un buen sombrero, Elvis le dedica loas de la canción original de Pepe Guízar a la Perla Tapatía con una gracia que hace olvidar su mala pronunciación. Pero una palabra se escucha bien, fuerte y claro: Guadalajara, Guadalajara. Palabra de Rey.
 

SELECCION-IN-LAN-(12)
SELECCION-IN-LAN-(10)_1
SELECCION-IN-LAN-(3)
SELECCION-IN-LAN-(8)

 
Para entregarse a la ciudad la primera cita puede ser para su paladar. Si bien hay varias opciones de comida callejera, Las nueve esquinas es el restaurante más tradicional para probar la birria –un plato con carne de chivo, preparado con diversas salsas–, las tortas ahogadas y la barbacoa. Cada fin de semana llegan a recargar energía quienes se entregaron a la juerga la noche anterior, pero no por eso se trata de un sitio menos familiar. Acá, desde niños aprenden las delicias tapatías, como que una torta debe estar bañada en salsa (ahogada) antes del primer bocado –ese que deja el ardor en los labios–, que nunca se usan cubiertos y que solo unos guantes de plástico podrían evitar la catástrofe de manchas.
 
SELECCION-IN-LAN-(2)
 
A diez minutos, en el Centro Histórico, la Catedral, que además de ser un hito religioso, es por sobre todo un ícono de la arquitectura de Guadalajara, reúne en sus estructuras un popurrí de estilos heredados (barroco, neoclásico, gótico). Construida y reconstruida, una serie de fechas adornan su historia que se ha venido al suelo a punta de terremotos, pero en algo se está de acuerdo, la primera piedra la puso y bendijo Fray Pedro de Ayala en 1561. Con sus torres de agujas neogóticas, “como alcatraces al revés” dicen sus canciones, reúne todos los domingos a familias enteras que asisten engalanadas. Guanatos (nombre con que también se conoce a la ciudad), es famosa por ser una de las más conservadoras, pero que no olvida cómo divertirse.
 

SELECCION-IN-LAN-(16)
 
 
 
 
 
 
 

La Catedral, además de su valor arquitectónico conserva importante patrimonio artístico en su interior.

 
Con otro tipo de peregrinos se asoma en las cercanías La Fuente. La cantina más antigua (1921), y donde las mujeres tuvieron prohibida la entrada hasta finales de los años 80, es hoy uno de los sitios más concurridos. Sobre sus mesas se acumulan botellas y caballitos, y a medida que avanzan las horas, los que llegaron solos se habrán sumado a las mesas contiguas, y el viejo que bebía mezcal al fondo del local, ahora brinda acompañado de los jóvenes tatuados de la mesa del frente.
A unas cuatro cuadras, el Instituto Cultural Cabañas, un edificio del siglo XVIII diseñado por el arquitecto Manuel Tolsá, tiene en su interior unos cincuenta murales del artista José Clemente Orozco, contemporáneo de Diego Rivera, cuya obra cargada de un fuerte compromiso social bien vale una visita, sobre todo someterse al cielo de fuego de El hombre en llamas, que adorna la cúpula del hospicio veintisiete metros sobre el suelo.
 

Mural El Hombre en Llamas, Instituto Cultural Cabañas.

Mural El Hombre en Llamas, Instituto Cultural Cabañas.

 
Unos pasos más adelante está el Mercado Libertad, el mercado techado más grande de Latinoamérica. Los pasillos rebosan el color de decoradas botellas de tequila, frutas, bolsas para las compras, caballitos con grabados y las clásicas figuritas de robustos mariachis. Pero cuando se trata de piezas originales y mejores precios, habrá que esperar al domingo, cuando El Baratillo se tome 50 cuadras donde se puede encontrar de todo, desde arte hasta mascotas. Algo tiene de ilegal y otro tanto de tradicional, pero entre los pasillos llenos de música y las calles repletas de comedores improvisados, la fiesta es grande y las cervezas se toman en bolsas de plástico.
Siguiendo la viva ruta clásica de esta ciudad está la avenida López Cotilla. Hay que pasear por el Parque Revolución hasta llegar a La Cafetería, un respiro para quienes al rato se cansan de ver edificios antiguos, museos e iglesias. Ubicado en una vieja casona, es un refugio hipster donde solo queda instalarse a ver las bicicletas y los perros pasar, eso sí, con un plato de recomendados Chill-a-killers sobre la mesa.
 
SELECCION-IN-LAN-(13)

SELECCION-IN-LAN
SELECCION-IN-LAN-(6)

 

Fiesta vieja

En un día se puede descubrir el lado antiguo de la ciudad. Por avenida Chapultepec, decenas de cafés, pequeños restaurantes y bares se ubican frente al camellón donde todo sucede: exposiciones, venta de artesanías, de objetos de diseño y un poco de moda local. Cae la tarde y llegan improvisados espectáculos de salsa y danzón. Los niños y algunas parejas mayores sienten la necesidad de seguir el ritmo y, quién sabe, quizás por unos 20 pesos consigan una buena lección exprés de baile de salón.
Los sábados desde muy temprano hay que visitar el Foro del Tianguis Cultural, “El cultu” como le llaman todos, para conocer bandas locales, nuevos artistas, diseñadores y uno que otro nostálgico que vende vinilos por montones. En general, la zona de Chapultepec recuerda en algo a la colonia Condesa en el D.F., tan llena de vida, de gente y mucha música. Pero alto ahí que hay diferencias, acá los precios son más accesibles y la bien ganada fama de que los tapatíos son más apuestos. Punto para Guadalajara.
 
SELECCION-IN-LAN-(5)
 
Tequila y mariachis le aparecerán bastante seguido en este viaje, ambos son emblemas siempre presentes de los jaliscos. Por eso, quizás sea bueno dar una mirada diferente, ir por mezcal en vez de tequila y aterrizar en Pare de sufrir cuyo lema, “pare de sufrir y beba mezcal”, es ley. En una atmósfera de música guapachosa, es difícil no tentarse a seguir el ritmo sin importar la hora. Los mezcales son artesanales y de todas las regiones del país. En la misma colonia, un poco oculto, está The Rusty Trombone. Aquí la especialidad son las cervezas artesanales de todo el país. Si cayó atrapado por la madrugada, en Reforma casi esquina con Américas está Ta´Corte y su plato estrella son las gordibuenas con arrachera. Comida tradicional y a horas poco santas.
Que quede atrás ese pensamiento tan del D.F., de que cuando se trata de provincia –como se conoce a los estados– no está pasando nada. Grave error, porque para que sepan, además de las tortas ahogadas, en la cocina de Guadalajara se está cocinando algo grande. Y queremos estar ahí para probar el primer bocado, ese que hace picar los labios.
 

SELECCION-IN-LAN-(7)
 
 
 
 
 
 

Aunque es famosa por ser una de las más conservadoras ciudades mexicanas, Guadalajara sabe cómo divertirse.

 

Los ojos sobre los tapatíos

Además del tequila, la tierra que acunó a Juan Rulfo tiene la Feria Internacional del Libro de Guadalajara que este año se realizará entre el 29 de noviembre y 7 de diciembre con Argentina como país invitado. Se trata de uno de los encuentros editoriales y literarios más importantes de América Latina con más de medio millón de visitantes cada año. Al recorrer los estantes es común encontrarse a grandes escritores entre los compradores, desde Antonio Ortuño, pasando por Álvaro Enrigue y el propio Mario Vargas Llosa.
Entre las conmemoraciones y homenajes de este año destacan el que se realizará al escritor Gabriel García Márquez, fallecido en abril de este año; y otro para el centenario del poeta mexicano Octavio Paz. in

 

Artículos destacados

Artículos por país